Skateboard. Historia del Skate

Nadie sabe con precisión cómo y cuando comenzó el skateboarding. Según la leyenda popular, fueron surferos californianos los que hacias los años cincuenta, montaron ruedas de patines sobre tablas para bajar rodando por las pendientes, imitando el surfing cuando no había suficiente oleaje en el mar. Era un tipo de skateboard muy rudimentario, que poco se asemeja al skateboard que practicamos hoy en día. Los materiales empleados eran tan primitivos que no le permitían a uno más que deslizarse por la aceras y autodenominarse sidewalk surfer. Las ruedas, por ejemplo, eran de metal y derrapaban indefectiblemente en las esquinas. La moda duró muy poco.

Se dice que fue el poliuretano el que revolucionó el mundo del skate. A principios de la década de los setenta, el norteamericano Frank Nashworthy tuvo la idea de emplear el poliuretano en la construcción de las ruedas. El poliuretano tiene una increible capacidad de adherencia al suelo (de madera, metal, cemento u hormigón) y permite mayor velocidad en comparación con otros materiales.

Fue entonces cuando se produjo el boom del skateboarding. En los Estados Unidos llegó casi a convertirse en el deporte nacional de la juventud, y se extendió a continuación al resto del mundo. Su popularidad sentó la base para el desarrollo de una enorme industria. A su vez, esto generó dinero para el skate, que se convirtió en un deporte formal, con campeonatos, profesionales, equipos de marcas, publicidad, revistas especializadas, etc. Se empezó practicando slalom, downhill y freestyle. Pero pronto surgió el vertskate, que no tardó en convertirse en la modalidad de skate más practicada. Vert es la abrevitura de Vertical. Se supone que empezó en las enormes tuberías de cemento y las piscinas vacias de California, que a menudo son curvas en su interior. Aquí se descubrió por primera vez la sensación de volar que da el skate en la vertical de la rampa, y fue entonces cuando empezaron a construirse grandes espacios curvos de cemento especialmente diseñados para el skateboard. Conocidos como skateparks, proliferaron por todo el mundo.

Inexplicablemente, el interés por el skateboarding se extinguió súbitamente hacia principios de los ochenta. Los skateparks dejaron de ser rentables y casi todos tuvieron que cerrar; lo mismo ocurrió con numerosas marcas y revistas especializadas, reduciéndose el número de aficcionados al mínimo. Pero el skate no desapareció. El deporte en sí, el arte, o como lo queráis llamar, evolucionó con gran celeridad. El skateboarding, que había nacido en los años setenta, estaba madurando y llegó a forjarse su identidad en aquellos años de vacas flacas. Así, a principios de los ochenta, se inició el tipo de skate que conocemos hoy en día.

Se desarrollaron los monopatines de freestyle, y esta modalidad agrupó nuevos y sofisticados trucos. Los antiguos vertskaters se salvaron gracias a las rampas. Una rampa es una estructura de madera relativamente barata y fácil de construir. Este tipo de estructuras tuvieron una gran acogida en Europa, pues el skate no generaba el dinero suficiente como para construir los costosos skateparks de cemento. En las rampas, el skate tuvo su renacimiento, en concursos, profesionales, etc.

Pero como hemos dicho, lo más importante que ocurrió en ese período fue probablemente que el skate se encontró así mismo. En los años setenta todo había ido demasiado rápido. Era, al mismo tiempo, una moda, una empresa lucrativa y un deporte juvenil. Se entendía el skateboarding de la misma manera que los deportes tradicionales y los campeonatos se celebraban siguiendo el modelo de los de patinaje sobre ruedas, tanto en la forma como en la puntuación. La irrupción del skateboarding de rampa, supusó que este deporte se englobase dentro de los deportes extremos.

A principios de los ochenta, pues, sólo quedaban unas pocas empresas serias y algunos skaters incondicionales, y en esta atmósfera íntima, densa y creativa nació la cultura del skateboarding actual, con su música propia, tipo de ropa y lifestyle. Un claro ejemplo de esta tendencia es la aparición, en aquellos tiempos, de la modalidad de streetskate. Esta modalidad no era más que la evolución del skate como medio de transporte rápido, de esta forma, los skaters empezaron a desplazarse por las calles subidos en sus tablas de skateboards y aprovechando las aceras, barandillas, rampas y desniveles, para practicar trucos. Por su gran comodidad, no necesitas más que una tabla y la calle, es la más practicada actualmente.

Hacia 1985, la popularidad del skate fue creciendo paulatinamente hasta extenderse por todo el mundo, llegando hoy en día a representar una industria que mueve cientos de millones anualmente.

En septiembre de 2015, el Comité Organizador de los Juegos Olímpicos de Tokio 2020 propuso al skate entre los nuevos deportes olímpicos incluidos en su programa. Se competirá en las modalidades de streetskate y vertskate., diferenciando entre hombres y mujeres.