Cómo afilar los cantos de tus esquís o tu tabla de snowboard con herramientas básicas

Afilar los cantos de unos esquís o de una tabla de snowboard es la tarea más complicada del mantenimiento del material, pero un buen afilado puede ser la diferencia entre caerse o deslizarse limpiamente por una placa de hielo. Te recomendamos un entorno limpio, sin objetos arremolinados, y si es posible un banco de trabajo (o algo que se asemeje) para fijar tu tabla, ya necesitarás precisión y para la protección de tus manos, te aconsejamos que utilices guantes.

Las herramientas básicas para afilar los cantos

  • Piedra abrasiva.
  • Lima.
  • Diamante.
  • Angulador.

Pasos para afilar los cantos

Desbastar los cantos: antes de comenzar a afilar los cantos tendremos que quitar las rebabas o imperfecciones que se hayan producido con el uso, y para esto utilizaremos la piedra abrasiva. Deberás dar un par de pasadas por los cantos ejerciendo una leve presión, y ya estarás listo para empezar.

Afilar con la lima: para limar el canto, necesitarás la mesa de trabajo, el anguladory la lima, y debes saber que la mayoría de los esquís y las tablas tienen un ángulo de 89º cuando salen de fábrica. Si quieres estar seguro, pinta el canto con un rotulador y si la lima se lo come estarás en lo correcto, sino ajustas el angulador cambiándolo a un ángulo menor y de uno en uno, hasta que des con el apropiado. Es importante que sigas el sentido correcto de la lima (suelen tener una flecha que lo indica). Las pasadas tienen que ser largas y ejerciendo una leve presión, hasta que veas que el perfil del canto queda regular y aparecen líneas horizontales sobre este (resultado de pasar la lima).

Afilar con el diamante (pulir): en este proceso necesitarás la mesa de trabajo, el anguladory la lima de diamante, y es lo mismo que con la lima, aunque el diamante no dispone de sentido, da igual en qué sentido hagas las pasadas, pero tienes que ir comprobando que el canto va luciendo cada vez más, como un espejo.

Matar el canto(o redondear el canto): para evitar que se encarrilen tus esquís o tu tabla, puedes coger la piedra abrasiva y hacer como si desbastaras el canto pero solo en el primer palmo de este.

Aquí tienes un vídeo en el que lo explican bastante bien y de una forma muy visual:

Afilar los cantos adecuadamente no es una tarea fácil, por lo que si no eres un rider profesional te recomendamos que acudas a un establecimiento especializado, ya que seguramente no necesitarás hacerlo más de una o dos veces por temporada.

Esperamos que el artículo te ayude si eres un manitas y quieres hacerlo por tu cuenta, y si quieres saber más cosas sobre estos deportes haz clic en esquí o en snowboard.

Mejorar tu esquí o snowboard trabajando otras facetas

De vez en cuando, llegamos a un punto en el que parece que nos quedamos estancados y no avanzamos, y casi siempre sucede porque no tenemos en cuenta otras facetas relacionadas con estos deportes. Si trabajas estos campos conseguirás mejorar tu esquí o snowboard de una forma mucho más efectiva.

No nos enrollamos más y vamos con estas facetas:

Campos que trabajar para mejorar tu esquí o snowboard

Forma física: mejorar la fuerza, resistencia, coordinación, equilibrio, agilidad e incluso flexibilidad, se verá recompensado con unos movimientos más eficientes a la hora de gestionar esas grandes fuerzas externas a las que somos sometidos en estos deportes de invierno. Tenemos algunos artículos que te ayudarán en esta faceta, como este, pero hay muchas maneras diferentes y válidas para aumentar tus capacidades físicas.

Mentalidad: la relajación, concentración y optimismo pueden marcar la diferencia a la hora de realizar una bajada difícil, ya que muchas veces no bajamos bien porque nos asustamos, nos distraemos o no nos concentramos en lo que estamos haciendo, o simplemente estamos de bajón, y no porque nuestra técnica no sea buena. Hay muchas formas de mejorar tu capacidad de concentración o tu estado de relajación, ¡busca la tuya!

Técnica: existen incontables habilidades que mejorar. Seguro que hay campos en los que estamos más flojos y cualquier mejora en estos ámbitos nos dará más recursos a la hora de encarar una pendiente. Además una buena técnica nos dará más confianza y gastaremos menos energía en cada movimiento, aumentando notablemente nuestras capacidades físicas y mentales. Pásate por nuestras zonas de técnica básica de esquí o técnica básica de snowboard a ver si encuentras algún articulo que te ayude con tus habilidades menos potenciadas.

Táctica: variar la estrategia de bajada, el estilo o el escenario nos enseñará qué opciones son mejores que otras, qué radios de curva debemos utilizar, o qué velocidad, etc. Con estas diversas experiencias, aprenderemos cuándo, cómo y dónde utilizar con más eficacia las habilidades que tenemos.

Tener en cuenta estos diferentes aspectos y dedicarles un tiempo te ayudará a mejorar tu esquí o snowboard objetivamente. Esperamos que te resulte útil y que mejores, ¡un saludo!

Técnica de esquí: tipos de curvas y cómo trazarlas

Aquí os traemos los diferentes tipos de curvas y la forma más adecuada de trazarlas, una vez que domines la técnica de esquí en paralelo y sepas clavar los cantos.

Para simplificarlo hemos dividido las curvas en función de su radio (corto, medio y amplio), pero la realidad es mucho más compleja, ya que los tipos de curvas son infinitas, y el radio de la curva no es el único factor a tener en cuenta (el radio de giro del esquí, la agresividad del esquiador, la inclinación de la pendiente,… son otros factores importantes). Aún así, esta es la manera más sencilla de transmitirlo.

Curvas de radio corto

Son curvas pequeñas, como las que hacemos para coger las puertas de un eslalon, con un riesgo leve de caída, en las que predomina la técnica del esquiador frente a la fuerza o el arrojo.

Consejos técnicos

  • Velocidad muy controlada.
  • Posición general centrada (la posición no debe ser excesivamente avanzada) y más vertical (con poca inclinación lateral del cuerpo). El tronco debe estar rotado con respecto a las piernas, el cuerpo mira hacia la pendiente mientras las piernas se alinean con la curva y los esquís. La mirada se dirige a escasos metros por delante del esquí.
  • Esquís relativamente juntos por la poca inclinación lateral y con una presión baja de los cantos sobre la nieve (predomina el derrapaje en la primera mitad del giro).
  • La presión de las espinillas sobre la lengüeta de las botas es menor al inicio de la curva y aumenta hacia el final a causa de una flexión dorsal de los tobillos.
  • Clavado completo del bastón marcando el inicio de cada curva.
  • El impulso debe ser fuerte, dosificando el esfuerzo con rapidez para poder trazar muchas curvas por unidad de tiempo.
  • El juego de flexión y extensión de las piernas es el principal mecanismo productor del giro.
  • El giro es más aeróbico, te mueves más pero no haces mucha fuerza con las piernas, prima la agilidad.

Curvas de radio medio

Son curvas como las que se realizan al descender por un eslalon gigante, con un importante riesgo de lesión en caso de caída, en las que la técnica y la potencia deben fusionarse armónicamente. Estos giros son los más habituales en pista, ya que son aptos para todos porque no requieren arriesgar excesivamente ni una importante fuerza como los giros amplios y tampoco demandan una técnica tan depurada como los cortos.

Consejos técnicos

  • Velocidad media.
  • Posición general del esquiador más adelantada (para adaptarte a una velocidad mayor), y con una cierta inclinación lateral. El tronco y las piernas esta vez se tienden a alinear con la curva y los esquís en la parte final del giro (aunque existe una pequeña anticipación, en el inicio de la curva, del tronco que produce una leve rotación con respecto a las piernas; los esquís siguen al tronco). Manos y brazos bien adelantados con respecto al tronco. La mirada se dirige a una cierta distancia para anticiparse a lo que pueda acontecer.
  • Esquís ligeramente más separados que en los giros cortos, clavando cantos de una forma más contundente ya en la primera mitad del giro aunque sigue habiendo algo de derrape en el inicio de la curva.
  • La presión de las espinillas es mayor y más mantenida que en el giro anterior.
  • Clavado de bastón incompleto, se arrastra el bastón interior sobre la nieve, lo que nos ayuda a graduar nuestra inclinación y a acoplar nuestro ritmo a los giros.
  • El impulso es suave y progresivo, el giro se inicia con más lentitud que el corto.
  • La flexo-extensión de las piernas puede utilizarse pero no es tan relevante como en el giro corto, y existe un claro “pedaleo”.
  • Este giro es menos aeróbico que el corto, ya que nos movemos más lentamente pero hay que pisar con más fuerza conforme la velocidad aumenta.

Cuevas de radio amplio

Son similares a las que se realizan al descender en una prueba de supergigante o descenso, con un riesgo muy alto de lesión en caso de caída (recomendamos llevar casco) debido a la velocidad, en los que se precisa una gran potencia muscular y una concentración mental absoluta.

Consejos técnicos

  • Gran velocidad.
  • Posición general del esquiador muy agresiva (adelantada) y con una fuerte inclinación lateral. La rodilla interior será como la punta de una flecha guiando el avance y las manos lucharán por tener una posición adelantada. El tronco y los esquís permanecen alineados, apuntando en la misma dirección como si fuéramos por un carril. La mirada va dirigida lejos anticipando lo máximo posible.
  • Esquís bien separados, canteando radicalmente, ya que se gira sobre el canto, y en el momento del cambio de curva se gira rápidamente de uno a otro.
  • Prácticamente no hay derrapaje porque hay una gran presión de los cantos de los esquís.
  • La presión de las espinillas sobre la lengüeta debe ser todo el peso del esquiador, produciendo un empuje potente y mantenido.
  • Clavado de bastón irrelevante.
  • El impulso corporal es muy progresivo adaptándose a la mayor longitud del arco del giro que vamos a realizar.
  • No existe juego de flexión y extensión en las piernas ya que trazamos la curva por pedaleo puro; la pelvis pasa de izquierda a derecha sin apenas subir y bajar al girar.
  • Esta curva se traza de una forma prácticamente anaeróbica, con escasos desplazamientos corporales y medidos pero desplegando una gran potencia.

Esperamos que el artículo te ayude a trazar unas curvas perfectas

Guía sobre las diferentes modalidades del esquí

El esquí es un deporte de montaña que consiste en el deslizamiento sobre la nieve, por medio de dos tablas sujetas a nuestras botas mediante unas fijaciones, pero no se queda solo en eso; ¡echa un vistazo a las diferentes modalidades del esquí!

Esquí alpino

En el esquí alpino o esquí de descenso, el objetivo es descender en el mínimo tiempo posible, siguiendo un sinuoso trazado marcado con balizas llamadas puertas. Es la más popular dentro de las modalidades del esquí, gracias al aumento de estaciones, aunque comenzó en los Alpes, y de ahí su nombre. Tiene varios subgéneros:

Descenso: la competición consta de tres días, en el primero los participantes examinan el trazado y condiciones, en el segundo pueden hacer una bajada de entrenamiento y en el tercero se celebra la competición en sí misma. La alta velocidad es la característica que define estos eventos.

Eslalon Gigante: reduce las distancias entre puertas a un mínimo de 5 metros y con menos puertas que el eslalon -un mínimo de 30- el trazado precisa de giros más cerrados que las pruebas de velocidad.

Eslalon: el recorrido es más corto que en todas las demás, pero el número de puertas es mayor (entre 55 y 75) y la distancia entre ellas entre 75 cm y 15 metros, siendo estas puertas un simple palo. Esta disciplina necesita una habilidad mayor, pues los giros son más cerrados y complicados.

Super G: el Super Gigante mezcla la velocidad del descenso y la precisión que se necesita en el eslalon gigante.

Combinada: consta de dos partes, una de descenso y otra de eslalon. Se realizan como si fuesen independientes pero a dos mangas y en el mismo día.
Super combinada: se trata de una prueba que combina un descenso (más corto de lo habitual) y una sola manga de eslalon.

Paralelo: consiste en dos descensos simultáneos sobre un trazado más corto que un eslalon. La distancia entre puertas esta a medio camino entre un eslalon Gigante y un eslalon. Se realizan dos bajadas y el ganador es el que menos tiempo ha tardado,es decir, el que cruza la meta con anterioridad.
foto ski alipino

Esquí de fondo

También conocido como esquí nórdico o campo traviesa, y en inglés cross-country skiing, es una modalidad donde se recorren largas distancias, con el objetivo de completar el recorrido en el menor tiempo posible y se realiza en terrenos llanos u ondulados. Este tipo de esquí nació al sustituir el uso de las raquetas de nieve, ya que incrementa la superficie de apoyo, y además aprovecha favorablemente las características de deslizamiento de las superficies heladas, dotándose de una suela absolutamente lisa e impermeable. Su forma alargada facilita la bipedestación y el uso de bastones permite impulsar el avance mediante un elemento no deslizante. Por tanto, el esquí se utilizó en los países nórdicos como forma de transporte durante la época de nieve.

Tiene dos subgéneros:

Estilo clásico: se usan esquís con escamas o encerado en el medio del esquí que permiten la adherencia del esquí en los ascensos. En este género se suelen pasar los esquís por carriles o trazas realizadas de forma artificial, y el avance se consigue deslizando los esquís por las trazas, sea de forma alternada o paralela.

Estilo patinador: se usan esquís sin escamas ni cera y se usa la parafina para deslizar con menor esfuerzo en subidas y con más velocidad en las bajadas. En ese género, el avance se realiza de una forma parecida a la de un patinador, de ahí la denominación.

Esquí de travesía

En inglés ski touring, es una disciplina a medio camino entre las modalidades del esquí alpino y el de fondo, pero no precisa de zonas preparadas ni señaladas y tiene como objetivo hacer la ascensión y el descenso de un pico, una travesía o una excursión. Hace falta material y equipo específico, así como una preparación física y capacidad técnica que rebasan con mucho el simple dominio de las habilidades de descenso.

Tiene su origen en los Alpes, durante las primeras décadas del siglo XX, en un momento en que mientras que el alpinismo era una actividad de verano, durante el invierno y la primavera la alta montaña permanecía cerrada a toda actividad humana.

Y ahora nuestras modalidades del esquí favoritas:

Esquí freestyle

O freestyle skiing en inglés, es una disciplina en la que los esquiadores deben dar saltos y realizar trucos mientras se encuentran en el aire. Comenzó alrededor de 1930, cuando esquiadores noruegos comenzaron a realizar acrobacias durante sus entrenamientos, y más tarde se comenzaron a realizar exhibiciones de esquiadores no profesionales en Estados Unidos, dando forma a lo que más tarde se llamaría esquí acrobático, o de estilo libre. La Federación Internacional de Esquí reconoció el esquí acrobático como deporte en 1979, y estableció nuevos reglamentos y criterios de certificación de atletas y técnicas de salto, tratando de eliminar en lo posible los factores de peligro de las competiciones. Es de las modalidades del esquí más famosas y espectaculares.

Hoy en día existen dos clases:

Esquí aerial: se efectúan saltos acrobáticos desde plataformas de madera, colocadas en el suelo y cubiertas de nieve. Las plataformas terminan en una rampa empinada, que permite realizar saltos de hasta 15 metros. Durante el salto, los profesionales realizan múltiples volteretas y giros antes de aterrizar sobre una pista inclinada.

Esquí mogul: empezó a aparecer poco después de que las pruebas de aerial se hiciesen populares. Los esquiadores deben deslizarse a lo largo de una escarpada pendiente de nieve plagada de baches y montículos (llamados moguls) a lo largo de la cual deben efectuar diversos saltos acrobáticos. La ladera es especialmente inclinada, normalmente entre 22 y 32 grados y una longitud de unos 250 metros.
Esquí freeride

Consiste en no seguir un recorrido marcado, sino que el esquiador elige uno con total libertad. Esta es una de las modalidades del esquí para la que se necesita ir a montañas vírgenes, con nieve en polvo, pendientes importantes, existencia de obstáculos como piedras y saltos. Se puede llegar a estos terrenos vírgenes gracias a los medios de elevación pero normalmente si se quiere buscar lugares adecuados se debe trepar con los esquíes al hombro o en la mochila, aunque también podemos transportarnos mediante un helicóptero o con máquinas pisanieve.

No es una disciplina cerrada, y para cada persona es diferente, simplemente sal del camino marcado y disfruta de la libertad y la emoción que siempre proporciona un camino desconocido, pero siempre ten precaución y no excedas la velocidad a menos que conozcas bien el fuera de pista por el que te deslizas, ya que encontrarás obstáculos como árboles y rocas.

Y hasta aquí llega el esquema de las diferentes modalidades del esquí.